BUDAPEST – HUNGRIA

Ayer, nuestro relato fue en torno a Praga; viaje, que podemos aprovechar para dar un salto hasta Budapest. Mejor, a la inversa, porque después de visitar Praga, es posible que Budapest se nos quede en una injusta desventaja. Sus fachadas y edificios no están en algunas calles tan cuidados y restaurados como vimos en la República Checa, pero tiene bellísimos lugares y un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Cuando lo visitemos, nos hará pensar que no hemos perdido el viaje, todo lo contrario, un viajero siempre tiene que ver más allá del entorno, su historia, sus costumbres, cada viaje es un enriquecimiento personal impagable.
Budapest es una ciudad fascinante; esa fascinación la ejerce, sin duda, el río Danubio, majestuoso, enorme, con ese enclave romántico e influyente en pasadas épocas, donde sirvió para inspirar a los más grandes genios del momento, músicos, literatos, pintores… o siendo testigo y abrazando entre sus aguas a desamores, a locos románticos, a frustrados genios. También, muchas mentes serenó solo con su admirable belleza.
El Danubio tiene la fuerza de crear dos ciudades y mezclarlas entre sí, Buda y Pest, para formar una sola, Budapest, capital de Hungría. La zona de Buda es más residencial y elegante, y la zona de Pest, es la zona comercial y económica. En ella podemos contemplar el paso de gente relevante de la cultura, monumentos góticos, y romanos.
Esta ciudad es conocida por ser la Ciudad de los Balnearios, sus aguas termales y pozos medicinales brotan a temperaturas entre 21º y 78º, siendo la ciudad del mundo con mayor número de fuentes. Sus efectos son bien conocidos, a la entrada de alguno de los balnearios, existen salas para beber como tratamiento por sus grandes propiedades y riqueza de minerales.
A lo largo del Danubio, hay algunas islas y cada una nos ofrece distintas posibilidades, desde discotecas, pasando por parque acuático, lugares para gimnasia, otros deportes, festivales, etc. Podremos hacer rutas por el río.
A medida que vamos descubriendo lo que nos aporta Budapest, vamos descubriendo su hechizo. Son muchas las cosas de las que podemos disfrutar.
En el caso histórico: La Basílica de San Esteban, La Plaza de los Héroes, El Museo Nacional Húngaro, El Museo de Bellas Artes… pero no queremos dejar de nombrar lo más emblemático y seguramente la imagen que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de esta ciudad: El Parlamento de Budapest.
Los magníficos puentes que unen las dos zonas de la ciudad y las islas, todo ello nos encantará, también ayuda su clima templado.
Por tanto, estamos obligados a dar el salto hasta La Perla del Danubio.

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